jueves, 24 de diciembre de 2009

Lo que me gusta de la Navidad


De la Navidad me gusta:
El Cuento de Navidad de Auggie Wren de Paul Auster.
Hacer pan dulce que engorda pero que saca sonrisas de gula a todo el mundo.
Abrir los regalos y saber que otros pensaron en mí.
Recordar los pavos rellenos que hacía mi mamá.
Volver a ver, en mi imaginación, a mi padre subido al pino del fondo cortando una rama para armar el arbolito de mi infancia.
El cuento "Un recuerdo navideño" de Truman Capote
Las burbujas del champagne.
La noche encendida de fuegos de artificio.
Brindar por las personas que quiero.
Pensar en amigos lejanos que acaso levanten la copa por mí.

Feliz Navidad.
Cristina

domingo, 13 de diciembre de 2009

Más liviano que el aire, la novela de Federico Jeanmarie


Esta novela se lee de un tirón, con la fascinación de los textos bien escritos, originales, redondos. Como dice García Márquez:“hay que agarrar por el cuello al lector”. Y Jeanmarie lo logra.
La historia es asfixiante. Una vieja de 93 años tiene encerrado en el baño de su departamento a un chico de 14 que le quiso robar. Los términos aquí se trastocan. La aparentemente frágil anciana es la que tiene el poder y lo ejercita. Lo hace obligándole a escuchar la historia de su madre, haciéndole recomendaciones de maestra ciruela, desplegando a través de su voz la ideología de la clase dominante en la que se cruza el anatema sarmientino civilización/barbarie y todos los clisés etnocéntricos que se escuchan en los medios.
El personaje del chico está construido a través de la voz del otro, pero las palabras de la anciana le permiten al lector adivinar su desesperación, su bronca, se desamparo, sus deseos de venganza.
Como lo señala Pablo de Santis, uno de los jurados que premió esta novela, (Premio Clarín 2009) la anciana es una especie de Sherazade perversa que encuentra en esa situación anómala una forma de paliar su soledad y sus miserias. De alguna manera remite a otra historia exasperante, Misery de Stephen King, novela que narra la misma relación víctima-victimario, una lectora fanática que mantiene prisionero a un escritor del que ella es lectora.
En “Más liviano que el aire” la cuestión es más sutil, lo aparente cambia de signo, el victimario se convierte en víctima y debe someterse a la locura de una anciana que dista mucho de ser piadosa y comprensiva, por lo contrario, goza con ese poder que descubre. Ella es la que fija las reglas, la que da de comer o no, y sobre todo, la que toma la voz.
La otra historia incluida, la de la madre, nos remonta a principios del siglo XX, y narra la aventura de una osada mujer que llega al crimen y a la inmolación por el sólo placer de volar en los comienzos de la aviación.
En una Argentina en la que vuelven a escucharse discursos que atrasan treinta años, como los del flamante ministro de educación de Buenos Aires, Abel Posse, la protagonista de “Más liviano que el aire” es un personaje que desnuda el racismo, la incomprensión y la crueldad de una clase social aún hegemónica.

jueves, 3 de diciembre de 2009

Presentación del libro Cartas de Cecilia


Ayer se presentó el libro Cartas de Cecilia, realizado con mis alumnos de las Escuelas Medias 2 y 4 de Bragado como proyecto para el programa Jóvenes y Memoria de la Comisión Provincial de la Memoria.
Entre los disertantes en el acto estuvieron el intendente de Bragado, Aldo San Pedro, el Prof. Diego Martín Díaz de la Comisión por la Memoria, asi como quienes coordinamos los proyectos presentados en Chapadmalal.

Este libro, relata la historia de Cecilia Luján Idiart, una joven desaparecida en 1977 que participó-junto a otros seis jóvenes- de un extraño experimento de “recuperación” en la Brigada de Investigaciones de La Plata. Este grupo fue asistido “espiritualmente” por el cura Christian Von Wernich quien participaba en las torturas y en los interrogatorios. Los represores permitieron durante un tiempo que las familias los visitaran en cautiverio.
Cecilia fue secuestrada el 16 de diciembre de 1976 y fue vista por sus familiares, por última vez, a fines de noviembre de 1977.
El libro, que ha sido publicado gracias al aporte económico de la Municipalidad de Bragado, está la venta y el dinero que se recaude se destinará al Hogar Mignaquy, una institución que alberga niños en Bragado.

jueves, 12 de noviembre de 2009

La invención de Morel de Adolfo Bioy Casares


IMÁGENES VIRTUALES



En 1940, Adolfo Bioy Casares escribió una novela que vaticinaba lo que hoy conocemos como realidad virtual. En este siglo, mediático y virtual, la historia de La invención de Morel sigue siendo fascinante, no tanto por su carácter anticipador, sino porque, en el fondo, cuenta la eterna historia de la imposibilidad del amor, la más antigua y dolorosa de las aventuras humanas.
Un fugitivo llega a una isla y se encuentra de pronto frente a hombres y mujeres que bailan y toman el té bajo la lluvia. De la isla se dice que contagia una terrible peste que mata de afuera para adentro, y el fugitivo, debe convivir con los milagros extraños de ver dos soles y dos lunas o de presenciar el prodigio de pasar, sin ser visto, por los visitantes.
Bioy Casares imaginó en La invención de Morel, a un inventor que intenta dar perpetua realidad a sus fantasías, reproducir a través de complicados aparatos regidos por las mareas a las personas que lo acompañaron durante una semana en la isla y conseguir -aunque de manera ilusoria- el amor de una mujer.
En el siglo XXI, las invenciones de Bioy, que por aquel tiempo en que escribió esta novela parecían sólo surgidas de la literatura fantástica o de la ciencia ficción, no parecen tan lejanas. La realidad virtual, es decir la apariencia de las cosas que en realidad no son, inauguran una nueva manera de recrear lugares y fenómenos físicos, pura ilusión, pero esta vez de la mano de la tecnología.
Con la realidad virtual, todo lo que no tenemos o lo que jamás podremos conseguir, estará a nuestro alcance.
Morel inventa un aparato para reproducir imágenes que lucen tan reales como las personas. El complicado mecanismo funciona merced a las mareas y proyecta imágenes grabadas en un disco, que se repite eternamente, imágenes que se corporizan en el mismo espacio en el que un día vivieron las personas que fueron filmadas. El problema con el que se enfrenta Morel es que esas imágenes no conservan el alma. Su ilusión de lograr la inmortalidad se ve, de esta manera, frustrada. Morel, está enamorado de la esquiva Faustine y, para obtener su amor, dispone de la vida de sus amigos que lo acompañan en la excursión a la isla para pasar el resto de la eternidad junto a ella.
La historia está contada por un fugitivo venezolano que se refugia en la isla huyendo de la policía de su país y que, sometido a las privaciones y al aislamiento, se enamora también de Faustine, que mira todas las tardes la puesta del sol. Cuando el fugitivo descubre que todos los veraneantes de la isla no son reales, sino imágenes grabadas en un disco que se repite cíclicamente, su desesperación lo lleva a filmarse junto a ellos para conseguir el amor de la mujer. Pero en ese juego de realidad virtual, descubre que, aunque eternamente las máquinas lo reproduzcan junto a Faustine, jamás podrá entrar en su conciencia, porque pertenecen a mundos y tiempos diferentes.
Lo que Bioy, uno de los cultores de la literatura fantástica, plantea como trama ingeniosa, la tecnología computacional ha desarrollado a través de la realidad virtual, que utiliza los sentidos del cuerpo, la vista, el sonido, el movimiento y el tacto para simular objetos o lugares reales.
Si en la novela, Morel logra reproducir imágenes a partir de complejas máquinas, en la realidad, ahora cualquier usuario portando un casco y un guante de datos puede adentrarse en un mundo tridimensional y manipular objetos en él, generados por la computadora. La realidad virtual, usada en las estaciones de trabajo de la NASA, por los arquitectos para explorar casas que han sido diseñadas pero no construidas, por los animadores de personajes de caricatura y en los salones de juego de video, es un comprobado milagro tecnológico.
Sin embargo, la novela de Bioy Casares, escrita hace mas de cincuenta años sigue siendo fascinante, no tanto por la sorprendente imaginación de su trama, por ese mecanismo de relojería que es su argumento, sino porque la literatura, aún cuando plantee inventos que después se hacen realidad, como le sucedió a Julio Verne, si está bien escrita, seguirá deslumbrando al lector. "Quise ser escritor para contar, en tono despreocupado, historias de héroes que dejan la seguridad de su casa o de su patria y el afecto de su gente, para aventurarse por mundos desconocidos", admitió Bioy Casares cuando agradeció el premio Cervantes. Recorriendo las páginas de La invención de Morel, los lectores seguiremos asombrándonos del prodigio de esos seres que escuchan Té para dos y Valencia, y bailan bajo la lluvia, entre los pajonales, y seguiremos padeciendo junto al fugitivo, todos los peligros que lo acechan en la isla.
Seguramente, el paraíso de la tecnología nos espera con inventos aún más deslumbrantes que el de las imágenes virtuales, acaso también se llegue a fabricar réplicas de seres humanos y de animales, como en la película Blade Runner, un clásico del cine de ciencia ficción. Pero para los lectores de novelas, la historia de un hombre que se deja morir por amor a una mujer, seguirá siendo el más sorprendente de los inventos humanos.

domingo, 8 de noviembre de 2009

VIII Encuentro de Jóvenes y memoria en Chapadamalal








Recordar el pasado y pensar el presente


Durante tres días –entre el 5 y 7 de noviembre- alumnos de tres escuelas medias de Bragado, presentaron el resultado de sus proyectos de investigación en el marco del VIII Encuentro de Jóvenes y Memoria de la Comisión Provincial por la Memoria. En esta oportunidad, viajaron gracias al apoyo económico del municipio, los equipos de trabajo de los polimodales de las escuelas Comercial, Nacional y Normal acompañados por los docentes coordinadores María del Carmen Giuliano, Marita García, Cristina Alonso y Ana Aguilar.
El encuentro que se realiza en el Complejo Turístico de Chapadmalal es un acontecimiento inigualable donde se encuentran más de 800 en cada tanda y son cinco, alumnos de escuelas de la provincia de Buenos Aires que comparten sus trabajos sobre la memoria del pasado reciente y sobre cuestiones del presente, debaten en foros, participan de talleres y hacen escuchar su voz, aprenden a reconocerse en sus diferencias y estrechan lazos solidarios.
Los trabajos que presentaron los alumnos de Bragado versaron sobre el tema de los desaparecidos oriundos de nuestra ciudad. Los alumnos de la escuela de Comercio presentaron un video que indagó sobre las historias de los siete desaparecidos bragadenses y las escuelas Normal y Nacional presentaron el libro “Cartas de Cecilia” que cuenta la historia de Cecilia Luján Idiart.
El encuentro contó con la presencia del Premio Novel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel, que escuchó los trabajos y felicitó el compromiso de los jóvenes con cuestiones que todavía no están cerradas en nuestra sociedad.
Año a año, las investigaciones que realizan los chicos sobre las violaciones a los derechos humanos de la última dictadura militar se van enriqueciendo con otras problemáticas del presente. Este año fueron muy conmovedores trabajos que abordaban temas como el gatillo fácil, que cuestionaban los intentos de aplicar leyes que bajen la imputabilidad de los jóvenes, la exclusión social, la historia de los barrios del conurbano bonaerense, entre otros.
También apareció como otras veces distintas miradas de la guerra de Malvinas. Este año participaron alumnos del Liceo Militar San Martín, acontecimiento sin duda trascendente si se piensa en democratizar a las Fuerzas Armadas.
Varios videos fueron conmovedores, como el presentado por los alumnos de la escuela Padre Carlos Mujica del barrio Puerta de Hierro de La Matanza, sobre el tema de la exclusión y la discriminación y una investigación hecha por los alumnos de Agustina, un pueblo situado a veinte kilómetros de Junín que descubrieron que en una comisaría del lugar había funcionado un centro de torturas y posiblemente hubiera enterradas víctimas de la dictadura.
Estas representaciones del pasado y las marcas que van dejando en el presente, trabajadas en la escuela, nos salvan del silencio cómplice o del mero recuerdo repetitivo. Las múltiples voces de víctimas y testigos que entregan sus relatos a los alumnos dejan un espacio para la continuidad, porque quienes las reciben hacen un nuevo relato de tal manera que la memoria pasa de generación en generación.

lunes, 26 de octubre de 2009

Cartas de Cecilia


Con los alumnos de las Escuelas Medias 2 y 4 de Bragado participamos del Programa Jóvenes y Memoria de la Comisión Provincial por la Memoria. El 5 de noviembre iremos a Chapadmalal a presentar nuestro trabajo en el marco del VIII Encuentro.


Nuestra investigación, este año, quedó plasmada en un libro, Cartas de Cecilia, Historia de una desaparecida durante la dicatadura cívico militar (1976-1983).

Cecilia Luján Idiart nació en Bragado en 1955 y fue vista por última vez en la Brigada de Investigaciones de La Plata a fines de noviembre de 1977.


Investigación realizada por los alumnos de las Escuelas de Educación Media n° 2 y n°4 de Bragado:

Francisco Sánchez
Gimena Navarro
Joaquín Riera
Leonor Rodriguez Pratt
Lucía Costa, Pablo Pildain
Magdalena Gianzanti
Nicolás Lamazon
Victoria Juárez

Coordinación y puesta en texto:
María Cristina Alonso
(De la contratapa del libro)

Una tarde o una noche de 1977, una chica de poco más de veinte años escribe una carta para su familia. La escribe con birome en hojas blancas. Su letra, un poco despareja, da cuenta de una escritura que se hace con premura, acaso con desesperación. La chica escribe sobre cosas que, a simple vista, parecen triviales. Pide lana roja y azul para tejer, está haciendo una agarradera porque dice, con eso se entretiene.
En apariencia, leídas a más de treinta dos años del momento en que se escribieron, las cartas de Cecilia parecen inofensivos mensajes de una hija a su familia, las de una chica simple que repite que cree en Dios y que Dios la ayuda y le ha indicado el camino.
Pero no son cartas comunes como no lo fueron las circunstancias en que se escribieron. Este libro, realizado para el programa Jóvenes y Memoria, relata la historia de Cecilia Luján Idiart, una joven desaparecida en 1977 que participó-junto a otros seis jóvenes- de un extraño experimento de “recuperación” en la Brigada de Investigaciones de La Plata. Este grupo fue asistido “espiritualmente” por el cura Christian Von Wernich quien participaba en las torturas y en los interrogatorios. Los represores permitieron durante un tiempo que las familias los visitaran en cautiverio.
Cecilia fue secuestrada el 16 de diciembre de 1976 y fue vista por sus familiares, por última vez, a fines de noviembre de 1977.

jueves, 1 de octubre de 2009

Bartleby contado por una alumna


Leimos con mis alumnos de Polimodal de la Escuela Media 2 de Bragado el maravilloso texto de Melville, Bartleby, el escribiente. El relato está contado desde el abogado dueño de un estudio en Wall Street que contrata a un singular escribiente que sólo dice :"Preferiría no hacerlo", cuando se le pide algo. Finalizada la lectura les di una consigna de escritura: contar la misma historia desde otro punto de vista. Micaela escribió este texto desde el punto de vista de Bartleby.


Yo estaba en la oficina trabajando como lo hacía normalmente. Tenía a mí alrededor un grupo de personas realizando una serie de actividades. Mientras hacía mi labor me gustaba comer galletas de jengibre. Mi jefe me había colocado en un rincón cerca de una ventana que no tenia vista alguna.
Recuerdo que me daba muchas órdenes, que yo prefería no hacerlas. Él se quedaba mirándome sin entender mi actitud.
En la oficina también había otros trabajadores. Turkey era inglés, bajo y obeso. Era el ser mas juicioso y diligente que he conocido.
Nippers era un muchacho de unos veinticinco años, cetrino, melenudo y algo pirático, que padecía una ambición enfermiza.
Ginger Nut, era un muchacho de doce años que coleccionaba cáscaras de nueces.
Los días pasaban y mi jefe me exigía cada vez más para que yo hiciera las cosas. Yo por el momento me mantenía tranquilo y le dirigía mi palabra serenamente.
Yo había estado varios años trabajando en la oficina de cartas muertas, en Washington, y fui despedido por un cambio en la administración, por lo cual había perdido mis esperanzas de conseguir un nuevo trabajo. Tan sólo soy un simple espíritu situado en el más remoto rincón de esta oficina.
Debo decir que el jefe fue amable conmigo, me consideraba un ser extraño y para nada peligroso. Creo que nunca se atrevió a pensar que yo no pertenecía a su mundo.
Recuerdo que Nippers se molestaba cada vez que yo me negaba a cumplir con mi trabajo. Tomaba una actitud violenta, a tal punto que me quería pegar.
La oficina, era como mi casa, permanecía día y noche dentro de ella, por lo cual el jefe cada vez estaba más desconcertado. Claro, porque aquellas personas acostumbraban a trabajar y luego irse a sus hogares, pero yo no. En realidad, ese ser que daba órdenes, el tal jefe, en mi no tenia dominio alguno.
Fue un día en que él se cansó y decidió mudarse a otra oficina. La policía me buscaba a mí pero yo no había hecho más que quedarme tranquilo en aquel sitio.
Me llevaron a la cárcel y me entristecí mucho ahí, yo quería quedarme en el mismo lugar de siempre.
Me ofrecían comida, pero yo la rechazaba. Igual tenía libertad de andar por el patio de la cárcel.
Fue así que decidí volver a morir. Recuerdo los ojos de lamento del jefe, él hizo bastante por mi.
Ahora he vuelto, estoy aquí en la oficina y pienso quedarme y no cumplir con ninguna actividad, sólo comer galletas de jengibre y mirar por la ventana.

sábado, 19 de septiembre de 2009

Estreno en Bragado de la película Haroldo Conti Homo viator

El jueves 17 se estrenó en el teatro Constantino de Bragado la película "Haroldo Conti .Homo viator" de Miguel Mato, quien estuvo presente.














El homenaje al escritor desaparecido que organizamos desde la escuela Media N°2 y la Municipalidad, se completó con la muestra de fotografías, documentos y cartas "Como un león", de la Comisión Provincial por la Memoria expuesta en el palacio municipal.



Pese a la lluvia asisitió gran cantidad de público.

"El arte es la más intensa alegría que el hombre se proporciona a sí mismo" . "El arte es una eterna conspiración. Es su más fuerte atractivo, su más alta misión.” (Haroldo Conti, Mascaró, el cazador americano")

martes, 15 de septiembre de 2009

Homenaje a Conti en el día del profesor


Con la muestra “Como un león”, de la Comisión Provincial por la Memoria expuesta en el palacio Municipal de la ciudad de Bragado y el estreno de la película “Haroldo Conti, Homo viator” de Miguel Mato, la Escuela Media N° 2 y la Municipalidad de Bragado rinde homenaje al escritor desaparecido, en el día del profesor.
Porque Haroldo Conti tuvo una vida muy intensa y desempeñó varios oficios. Fue seminarista, aviador, guionista de films publicitarios y de largometrajes, vendedor callejero de libros, vagabundo, náufrago, militante político, periodista, escritor y profesor en escuelas secundarias.
El estreno de la película realizada por Miguel Mato el 17 de setiembre adquiere una doble significación: recordar al escritor desaparecido en un acto de memoria y homenajear en él a los profesores secundarios en su día.
Haroldo fue un profesor diferente, como lo recuerda una ex alumna, Ramy Alvarez Freita, cuyo testimonio está registrado en el libro “Haroldo Conti, biografía de un cazador” de Néstor Restivo y Camila Sánchez: “No era lo que se dice un profesor común. En absoluto. A nosotros no dictaba latín, en segundo año, en el 72”. “No hablaba mucho de sus libros. Tanto que muchas compañeras, creo, ni siquiera sabían que al frente de la clase estaba un escritor de muy alto nivel.”
Y la directora del Liceo Nacional n° 7 Domingo Faustino Sarmiento de Buenos Aires donde Conti enseñaba, recordó con horror que una noche encendió el televisor y lo vio a Haroldo Conti entrevistado por Julio Lagos que decía: “Sí, yo dicto en una escuela latín…la verdad es que cumplo la mitad del programa.” Y pensó que al día siguiente iba a tener que llamarle la atención. Como cuando faltaba y ella le decía: “Conti, no me haga tener que pasarle una observación escrita.”
El mismo Conti dirá en un reportaje publicado en el diario La Opinión del 15 de junio de 1975:”… ingresé a la Facultad de Filosofía y Letras y hubo una época de silencio en la que me dediqué a estudiar y, voluntariamente, dejé todo ese tipo de inquietudes (se refiere a sus deseos de ser escritor). Por ese camino acabé siendo un triste profesor de escuela secundaria. Hace veinte años que enseño latín.”
Y reflexionando sobre su situación económica: “Miren mi caso personal; tengo seis o siete premios internacionales y sin embargo mi ingreso fijo siguen siendo los doscientos mil pesos mensuales que gano como profesor de latín en una escuela secundaria. Otros halagos económicos no tengo. Me gusta viajar. Creo que para mi oficio es imprescindible conocer lugares y gentes. Viajaría eternamente, pero los viajes me los tengo que financiar yo, generalmente. De modo que un viaje hacia lo desconocido y maravilloso puede ser irme a mi pueblo, a doscientos kilómetros; es toda una hazaña, pero cuesta muchos pesos.”
Conti se desempeñó como profesor de latín en el Liceo N°7 de Buenos Aires desde 1967 a 1976. Luego de su desaparición, durante dos años se le siguieron computando las ausencias y recién a mediados de 1979, el Ministerio de Educación, envió al establecimiento una notificación que lo declaraba cesante por "abandono de tareas".
Ahora, no obstante, cuando Haroldo ya no está entre nosotros, es un orgullo para la Escuela Argentina que haya dictado clases en sus aulas. Pero como siempre, es tarde.